Twitter o revolución! Debatiendo el poder de las redes sociales

Hace unas semanas las redes sociales fueron protaginistas de un fuerte debate internacional cuando Malcolm Gladwell, periodista y sociólogo canadiense (autor del famoso libro The Tipping Point), escribió para el diario The New Yorker un artículo titulado “Un cambio pequeño: La revolución no será twitteada” , que en Argentina fue publicado por el diario Página 12.

En plena era digital podría decirse que Gladwell se atrevió a desestimar el poder de las redes sociales (como Facebook o Twitter) en tanto agentes de cambios sociales y revolucionarios, declarando que el verdadero activismo, aquel que enfrenta al statu quo, no es para flojos.

Recordando el movimiento por los derechos civiles de los ciudadanos afro-americanos en los años ’60, basó su tesis en la oposición entre los “lazos fuertes” y “lazos débiles”. Mientras que las plataformas de las redes sociales se construyen alrededor de lazos débiles y sin organización jerárquica, el activismo de alto riesgo requiere un nivel de compromiso y sacrificio que sólo se lograría a través de la construcción de lazos fuertes entre personas cercanas y conocidas con una autoridad fuerte que las organice.

Tal vez pensando en que la gente tiene el click muy fácil Gladwell expresó que las redes sociales sirven para participar, informar, vender, difundir pero no mucho más. Para “hacer las cosas que la gente hace cuando no está realmente muy motivada”.

Facebook y sus parientes son herramientas para construir redes, que son lo opuesto, en estructura y carácter, a las jerarquías. A diferencia de las jerarquías, con sus reglas y procedimientos, las redes no están controladas por una autoridad central. Las decisiones se toman por consenso, y los lazos que unen a la gente con el grupo son flojos. Para realizar una verdadera revolución son necesarias la disciplina y estrategia y esas son cosas que las redes sociales no pueden brindar.

Según Gladwell, las redes sociales hacen que sea más fácil para los activistas expresarse, y más difícil que esa expresión tenga un impacto.

Frente a estas declaraciones no tardaron en aparecer las respuestas de especialistas, organizaciones, gurúes tech y de los mismos propietarios de las plataformas. Bajo el lema “Las pequeñas cosas pueden generar una gran diferencia” los fundadores de Twitter, Ev Williams y Biz Stone, utilizaron las palabras “Risible”, “absurdo”, “ridículo” y “sin sentido” para describir el artículo de Gladwell

Nadie dijo que hacer un tweet es sinónimo de activismo”, sostuvo Williams. Stone, por su parte, declaró que podía ver la legitimidad del argumento de Gladwell en cuanto a la necesidad de organización y estructuras jerárquicas. Pero destacó que sería absurdo pensar que el intercambio de información en tiempo real no es complementario del activismo. “No existe tecnología que en sí sea agente de cambio sino que el agente siempre será la gente; la humanidad”.

Los ejemplos citados de cambios sociales facilitados por el uso de Twitter fueron desde su uso después del terremoto de Haití (que incluyó la coordinación de servicios de emergencia pero también fue un gran movilizador de publicidad para las campañas de recaudación de fondos) hasta su papel en aquellas sociedades donde la censura está presente y la libertad de expresión es limitada. “Twitter se convirtió en una poderosa herramienta para los ciudadanos chinos, ya que cada vez juega un papel en la transmisión de noticias locales. Es el único lugar donde pueden expresarse libremente “, sostuvo Stone.

Desde organizaciones en las cuales el activismo online cumple una función importante en sus campañas, la reacción tampoco se hizo esperar. Juliette Hauville, miembro del área web de Greenpeace Internacional, escribió en “Una respuesta a las críticas del activismo online”:

A la sentencia que dice que no se puede reemplazar el activismo tradicional (u  offline) por el activismo online me gustaría responder: ¡Obvio! No vamos a engañarnos diciendo que re-twiteando un mensaje, por más lindo que sea, estemos realizando acciones al mismo nivel que cuando alguno de nuestros miembros se cuelga de una plataforma petrolera o se congela durante dos días en el Ártico. El punto es que tampoco dijimos que sean acciones del mismo tenor e importancia.

Seguir a Greenpeace en Twitter, o linkearnos en Facebook podría ser un “lazo débil” –en los términos de Malcom Gladwell-, pero suma. Y toda pequeña ayuda sirve.

Los “lazos débiles” pueden convertirse en “lazos fuertes”. No podemos darnos el lujo de rechazar estos recursos sólamente por generar “lazos débiles”. Sería tan estúpido, como rehusar al dinero de un niño que quiera donar sus ahorros por considerarlos “escasos”. Sería insultante, insensible e irresponsable.

Una de las respuestas locales, fue la del filósofo y docente universitario Alejandro Piscitelli, quien, en una nota publicada en el diario Clarín, declaró que las redes ya forman parte de nuestra vida y no tiene sentido ignorarlas: “Las redes sociales que han sido adoptadas muy fuertemente en nuestro país no son revolucionarias ni contrarrevolucionarias. Forman parte de un nuevo modo de producción tecnocultural de proporciones épicas, pero por suerte aún indeterminado y en reinvención permanente”.

Pero algunos se seguirán preguntando, ¿las redes están re-inventando el activismo? ¿Qué es lo que produce un cambio, lo que hace levantar a las personas de sus sillas?

Para Cameron Norman, profesor de Salud Pública especializado en nuevas tecnologías, no basta con que las redes nos hagan llegar la información, la acción necesita un comportamiento.

Y en este sentido su propuesta es similar a la del creador del sitio web de promociones GroupOn, Andrew Mason, quien cree fielmente en el poder de las personas unidas.

Entre los elementos esenciales que pueden hacer que la gente “haga algo” están:

1. Contar con información y un objetivo (que pasó, qué es lo que se quiere cambiar, cuál es el problema y cuál es el reclamo)
2- La persona tiene o se le ofrecen herramientas para poder generar el cambio (procedimientos, recursos, tiempo).
3- La persona se da cuenta de que existen más ventajas que desventajas si se produce el cambio.

Y luego distingue entre las personas que, antes de actuar, necesitan saber que otras también quieren ese cambio (las que se sólo se mueven en “masa”) y las auto-motivadas, las que se sienten seguras y capaces de hacer el cambio.

Finalmente, tal vez ahora sepamos por qué el ícono de Twitter es un pájaro. Tal vez un ave represente a la auto-organización como agente de cambio viable. Como señala Biz Stone:

“Una bandada de pájaros no tiene un líder que la dirija y , sin embargo, este hermoso movimiento auto-organizado, como coreografiado, es la encarnación misma del cambio. La comunicación rudimentaria entre individuos y en tiempo real permite a muchos a moverse como una solo, de repente une a todos en un objetivo en común. Reducir las barreras al activismo no es algo que debilite la humanidad, al contrario, nos hace más unidos y más fuertes”.

De yapa, dejo un video con la concpeción del activismo de Andrew Mason (en inglés)

Fuentes:

-“Small change, Why the revolution will not be tweeted” (Malcom Gladwell) http://www.newyorker.com/reporting/2010/10/04/101004fa_fact_gladwell

- “Twitter Founders: Gladwell Got It Wrong” (Liz Gannes) http://gigaom.com/2010/10/11/twitter-founders-gladwell-got-it-wrong/

-“An answer to critics of online activism” (Juliette Hauville)
http://www.greenpeace.org/international/en/news/Blogs/makingwaves/an-answer-to-critics-of-online-activism/blog/26559

-“Twitter cambia todo, más rápido que la comprensión” (Alejandro Piscitelli) http://www.clarin.com/internet/redes_sociales/Twitter-cambia-rapido-comprension_0_353964695.html

-“Social Media / Social Activism Redux: Can we Learn from Behaviour Change Theories?”(Cameron Norman)
http://censemaking.wordpress.com/2010/10/13/social-media-social-activism-redux-can-we-learn-from-behaviour-change-theories/

-“Meet The Fastest Growing Company Ever” (Christopher Steiner) http://www.forbes.com/forbes/2010/0830/entrepreneurs-groupon-facebook-twitter-next-web-phenom.html

-“Exclusive: Biz Stone on Twitter and Activism” (Biz Stone) http://www.theatlantic.com/technology/archive/2010/10/exclusive-biz-stone-on-twitter-and-activism/64772/

Autor

Laura Colombo

Laura Colombo

Laura estudió Ciencias de la Comunicación con orientación en Opinión Pública y Publicidad en la Universidad de Buenos Aires, pero fue perfilando su actividad laboral hacia la comunicación interactiva y las experiencias digitales. Actualmente trabaja en Greenpeace como Editora web en el área Movilización Pública. Le interesan la tecnología, el diseño, la música, la filosofía, el cine y la lectura sobre esos temas.

  • http://blogon.com.ar Laura

    Juli: Gracias, pero me gustaría saber más detalladamente qué es lo que se debatía con respecto a la participación, me interesa.
    Abrazo!

    Sebastían: Muchas gracias por tu apreciación y siento curiosisad por saber que opinás. Muy interesante tu blog, estuve chusmeándolo.
    Abrazo!

  • http://twitter.com/yereyou Angela Giraldo

    Si se tiene en cuenta el hecho de que las herramientas tecnológicas han de ser y se están mostrando como ítems claves de la composición social, tanto de individuos como organizaciones, llegar a afirmar que el movimiento social en red es inútil, es más que osado, sin embargo, evidencia un hecho que ya esta comprobado, la brecha generacional de pensamiento puede llegar a representar la causa y provocación de las batallas por enfrentar en adelante. No olvidemos que en “la información esta el poder”

  • Juli

    Me hace acordar al debate del voluntariado que se armo el año pasado en Idealistas, hay distintas formas de participar

  • http://www.lalaurette.com.ar Sebastián Lalaurette

    Hacía tiempo que no leía un post tan documentado en la triste blogosfera argentina. No opino por ahora porque estoy leyendo las fuentes (había leído a Gladwell y a algunos de sus críticos), pero quería dejar dicho esto porque se nota el esfuerzo que llevó este post y la ausencia casi total de comentarios no le hace justicia.